Instalando Ubuntu desde Windows sin problemas

Muchas personas sienten en algún momento curiosidad por “tocar” GNU/Linux, o esa curiosidad se la hace sentir alguien experto en ese Sistema. Llegado ese momento, tiene varias posibilidades:

1. “Jugar” con una distribución en modo “Live CD”. No se instala realmente en vuestra máquina, sino que lo estáis ejecutando desde el CD de la distribución, con lo que si escribís un documento u hoja de cálculo con OpenOffice, no podréis guardarlo. Os dará una idea de cómo se maneja, pero nada más. Y yo dudo (si no tengo razón, que me rectifique algún experto) que en este modo estéis trabajando realmente con vuestro hardware, con lo que no advertiréis los posibles problemas e incompatibilidades a la hora de instalarlo posteriormente.

2. Crear una partición en vuestro disco duro, e instalarlo tradicionalmente. No es difícil, pero tampoco está al alcance de todo el mundo, al menos sin ayuda. El inconveniente (que algunos consideran ventaja) es que GNU/Linux instalará su propio cargador de arranque, Grub, que os permitirá seguir cargando vuestro Windows, sí, pero si en algún momento decidís desprenderos de GNU/Linux, no os será tan fácil como formatear la partición que ocupaba.

3. La peor opción (equivocación cometida por muchas personas) es dar formato a vuestro disco duro, e instalar una distribución como único Sistema Operativo. Dependiendo de vuestro hardware, podéis experimentar problemas de no siempre fácil (y a veces imposible) solución. Y si esa máquina es un portátil, tenéis asegurado el fracaso en un 90%.

¿Existe otro medio para probar una distribución concreta de GNU/Linux?

Lo primero que debo decir es que hay muchas distribuciones de GNU/Linux, y no voy a hablar de las ventajas, inconvenientes y puntos fuertes o débiles de cada una de ellas; no es el tema de este tutorial. Si me he decantado por Ubuntu 9.04 es únicamente por una razón: se trata de la única distribución (que yo sepa) que ofrece la posibilidad de probar sin modificar para nada las particiones de nuestro Windows, y sin correr por tanto ningún riesgo. Con la facilidad añadida de que, si finalmente no nos gusta Ubuntu, o (caso no demasiado raro por desgracia) tenemos problemas con él, podemos dejarlo todo en nuestro pc como estaba antes de la prueba.

Sin crear particiones ni darles formato, y sin los problemas con el sector de arranque del disco duro que más de uno (y más de mil) han experimentado en sus carnes, pero instalando realmente Ubuntu.

Dos palabras más antes de comenzar. Para realizar este tutorial he utilizado una máquina virtual en la que he instalado previamente un XP SP3. La única razón para ello es que puedo obtener capturas de pantalla imposibles de realizar en mi máquina “real”, en la que tiempo atrás probé este sistema sobre Windows Vista Ultimate SP2 y funcionó igualmente.

Y sin más, comienzo:

Lo primero que necesitas es obviamente el CD de la distribución de Ubuntu. Hay muchas páginas desde donde descargarla. Una de ellas,

http://www.guia-ubuntu.org/index.php…scargar_Ubuntu

En la página nos advierten de que lo hagamos preferiblemente mediante “torrent”, a fin de no sobrecargar los servidores. Puedes utilizar para ello cualquier cliente; yo utilizo BitTorrent 6.2:

En mi caso, media hora después tenía la imagen ISO con la distribución. Procedéis a grabarla en CD, utilizando para ello ImgBurn (gratuito) Nero o cualquier otra aplicación por el estilo.

Sin abandonar Windows, hacemos doble click en “Mi pc”, y nuevamente doble click en la unidad donde tengamos montado el CD de instalación (que ahora nos presenta el icono de Ubuntu con la etiqueta “Install Ubuntu”).

Se visualiza una nueva ventana (lamentablemente en inglés, pero no os preocupéis: vuestro Ubuntu estará en español) De los tres grandes botones, elegimos el de en medio (“Install inside Windows”, –Instalar dentro de Windows–) Aparece una nueva ventana:

…que cumplimentaremos de la siguiente manera:

Installation drive –unidad de instalación–. La que deseéis. Puede ser el mismo disco o partición donde reside Windows, o si tenéis más de uno, el que queráis. La única condición es que debe haber espacio libre suficiente para alojar Ubuntu (de acuerdo con lo que indiquemos a continuación)

Installation size –tamaño de instalación–. Ubuntu requiere poco espacio en disco. Yo he elegido 4 Gb.

Desktop environment –ambiente de escritorio–. Aparece preseleccionado “Ubuntu”, que corresponde al escritorio GNome, aunque podéis elegir también el escritorio KDE. Si no sois expertos, os aconsejo mantener el elegido por defecto, tiempo tendréis más adelante de experimentar.

Language –Idioma–. Wubi habrá seleccionado el mismo idioma que en Windows, en este caso, “Spanish” –español–.

Username –identificación de usuario–. De la misma forma, aquí os aparecerá vuestra identificación de usuario en Windows. Podéis cambiarla, pero (extrañas cosas de Unix/Linux) no puede contener letras mayúsculas.

Password –Contraseña–. Aquí tenéis que introducir dos veces la contraseña para el primer (y en principio único) usuario “Username”. No podéis dejar sin cumplimentar la contraseña, GNU/Linux es muy estricto en esto; si perseveráis, ya tendréis ocasión de experimentarlo, (y entonces el UAC de Vista puede que os parezca amigable y poco intrusivo)

Y sin más, hacéis click sobre el botón Install –Instalar–. Se suceden una serie de ventanas que os informan del avance…

Y la instalación de wubi finaliza. Marcamos el botón de radio “Reboot now” –reiniciar ahora–, y pulsamos “Finish” –Terminar–.

¿Está instalado Ubuntu? No. Lo que ha sucedido hasta el momento es que Wubi ha preparado lo necesario para que podamos realizar la instalación de Ubuntu propiamente dicha. Lo veremos a continuación en detalle.

Al pulsar el botón “Finish”, se reinicia nuestra máquina. Tras las informaciones de la BIOS, nos aparece un nuevo elemento (salvo que ya tuviéramos varios Sistemas Operativos instalados, que no es mi caso)

En mi máquina de pruebas únicamente residía Windows XP Professional, por lo que yo no veía el cargador de arranque. Ahora sí lo veo, porque dispongo (teóricamente) de dos Sistemas Operativos. Como podéis observar, ha aparecido una línea nueva, “Ubuntu”, pero está preseleccionado Windows XP, que continúa siendo el S.O. que se arrancará por defecto tras unos segundos, si no hacemos nada. Pulsando la tecla “flecha abajo” seleccionamos “Ubuntu” y pulsamos “Entrar”:

Y se inicia la instalación de Ubuntu propiamente dicha. El procedimiento es totalmente desatendido, y en mi caso duró quince minutos más o menos. Dependiendo de los recursos de vuestra máquina la duración puede ser menor… o mayor.

Repito: no tenemos que hacer nada, el procedimiento es desatendido, y nos va mostrando una serie de informaciones sobre su avance:

¿Formateo de particiones? Pero… ¡¡¡si tú habías dicho que no tocaba para nada las particiones del equipo!!! Que no cunda el pánico. Esperad al final, que os lo explicaré.

Cuando finaliza la instalación, el equipo se reinicializa automáticamente. De nuevo nos aparecerá la ventana, del cargador de arranque:

Y como antes, deberemos seleccionar “Ubuntu”.

Nuestro nuevo Sistema Operativo se inicia…

Y finalmente, nos solicita en dos ventanas diferentes la identificación de usuario y la contraseña:

…que serán los que informamos al inicio, en la ventana de Wubi, ¿os acordáis?

Y finalmente, veremos nuestro escritorio.

Autor: Menchu

Matías Moreno Cárdenas

Publicado por: Matías Moreno Cárdenas

Analista de Seguridad IT y hacking ético / Desarrollador de Software Multiplataforma. Actualmente analista de seguridad informática y hacking ético en Grupo SIA

Deja un comentario